Escribir no es tan simple, describir emociones o situaciones es algo más que deslizar tinta sobre papel; pero comprender lo que está escrito o lo que se quiso transmitir, tampoco es tarea fácil; así que hoy, quiero extender un enorme agradecimiento a ti que me lees... aunque sea por primera vez.
Gracias por creer en las historias de amor, por aprender que no todas son como se espera, que no todas son eternas; por ser compañía en la soledad, por ahuyentarla y cuando es necesario, ser pretexto para traerla de vuelta. Gracias por ese nombre que pasa fugazmente por tu mente mientras lees un post, por las dedicatorias en silencio; por ser más que un número; por ser inspiración para cada pluma que pasa por mis dedos. Gracias por darle un sentido nuevo a cada palabra, a cada sentimiento, por permitirme recolectar historias para después contarlas como deben ser contadas: con la intensidad adecuada.
Gracias por compartir, por compartir conmigo la maravilla que perderse en las letras desencadena; por hacerme saber que escribo para alguien más que para mí; por relacionar canciones con lo que publico. Gracias por ser razón, motor, motivo y paciencia; por abrir la puerta.
Muchas veces, las personas dan por hecho lo que sientes, pero es necesario decirlo para que lo sepan, para que las dudas desaparezcan. Porque todo lo que empieza como un borrador lleno de errores por corregir, termina en tus manos y hace que todo valga la pena.
Siempre con amor...
A.A.

