Hace unos meses que despierto con el profundo miedo de olvidar el sonido de tu risa y me descubro guardando secretos para contártelos en algún momento. Te busco en las calles por las que solías andar para encontrarte por casualidad y así, sin esperarlo, te encuentro en las cosas más simples y bellas, como en el atardecer que pintó el cielo para celebrar la vuelta que tus años le dieron al mundo, agregando uno.
Busco la melodía de tu voz en cada conjunto de cuerdas que me hablan. Te llevo a donde voy y vives en mi mirada, en la fotografía indeleble de tu paso por mi existencia, en los sueños donde te me apareces, a pesar de tu permanente ausencia; porque además de la alegría que me dejaste en el corazón, me dejaste tus manías y la forma en la que giras tu muñeca izquierda cada que ves el reloj, como si con ese movimiento se pudiera manipular el tiempo.
Hoy, con tu nombre atravesado en la garganta y en el pecho, te abrazo a mi memoria con el alma, esperando que sepas que Abril y la vida, no son lo mismo sin ti.
Para Martín Villalpando Camarena.
¡Feliz cumpleaños!
A.A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario