Escribir para ti jamás ha sido fácil, tengo que buscar algo que no te hayan dicho, algo que no hayas escuchado antes; pero es imposible. Y a falta de ello, decido que mi única opción es darte lo que va regando la tinta de la pluma que sostiene mi mano derecha con tus contadas, pero inolvidables caricias tatuadas en el dorso. Decido escribirte sin saber si lo leerás, con la esperanza de que así sea.
Hoy, decido escribirte para celebrar tu existencia, la fuente inagotable de inspiración que eres desde que te conozco; el extraordinario hecho de que hayas erizado más veces mi piel con tus melodías, que con tu tacto; las madrugadas y amaneceres interminables en las que has estado presente, el aliento que pierdes con poca frecuencia y el que me haces perder continuamente; tu voz constante en mi oído invitándome a quedarme y el tiempo persiguiéndonos, sin importar el camino; tus ojos claros cerrados, la sensación de tu barba en mi mejilla y las inenarrables marejadas que provoca en mí el saberte tan cerca.
Te escribo para hacerte saber cuánto te disfruto desde hace ya varios años, a ti y al sonido de cada mañana en tus labios; para contarte que voy creando monstruos de ti mientras escucho ciertas canciones, que digo tu nombre a donde voy para que cuando llegues, me encuentres de a pocos.
Te doy la catarsis de mis palabras, la sonrisa que me provoca el tener tu mirada fija en la mía y un agradecimiento más por la asombrosa compañía que eres aún en la soledad... Y por la tempestad que con tu voz, he disfrutado desde hace tantas vidas, desde hace tanto tiempo.
A.A.
Exactamente, es tal y como lo titulas: Inenarrable lo que transmites. Gracias otra vez!
ResponderEliminar