miércoles, 28 de octubre de 2015

Meses y olvidos.

Noviembre casi llega y sólo te vi una vez, después de meses de no saber de ti. Meses en los que me pasa justo lo mismo que hoy: Te recuerdo.

Te recuerdo en las canciones que recorriste hasta que encontraste la que querías escuchar, en tu nombre que se me aparece de repente cuando enciendo la televisión o que mencionan personas que me confirman cuán pequeño es el mundo.

Te apareces en el cenicero o en mis manos llenas de tus huellas, en las fotos donde tu sonrisa se burla en silencio de mi esperanza de encontrarte de nuevo. Te recuerdo gracias a tu insoportable costumbre de desaparecer, a la insoportable duda que ronda por momentos y llega a susurrarme más y más recuerdos.

¿Cuántos olvidos más son necesarios para que regreses? Porque necesito tu calor para sobrevivir al invierno, para sobrevivir otro Enero.

¿Cuántos olvidos son necesarios para que te quedes? Para que me llenes el alma de jacarandas con lo mucho que te pareces a Abril, aunque seas Diciembre.

¿Cuántos más son necesarios para que decidas si te vas definitivamente? Para saber que no escucharé más tus palabras, ni veré tus gestos. Para dejar de mirar hacia atrás. Dejar de mirar el pasado y lo bien que estábamos estando juntos. Para poder despedirme del lunar de tu brazo, de las pecas de tus mejillas, de tu voz de madrugada. Para saber que sí es una despedida, para poder despedirme de ti con la certeza de que ésta vez ninguno de nosotros sabrá qué es lo que le espera.


A.A.

3 comentarios:

  1. "Para que me llenes el alma de Jacarandas con lo mucho que te parces a Abril, aunque seas Diciembre.

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  2. Qué prosa tan maravillosa llena de momentos magníficos: "en las fotos donde tu sonrisa se burla en silencio de mi esperanza de encontrarte de nuevo..." que soltura en tu palabra, invitas a la adicción de seguirte leyendo! Muchas gracias!

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