sábado, 27 de diciembre de 2014

Advertencia:

Que no sepa que es motivo de tus desvelos, porque se convertirá en insomnio. Que no sepa que eres mar, porque se hará huracán. Que no sepa que piensas en él, porque se mudará a tu mente y se quedará a vivir ahí sin intención de marcharse. Que no vea tus sonrisas porque se convertirá en el dueño de todas ellas.

No le confíes tus miedos, porque perderlo se sumará a ellos. Que no sepa que tu mirada se dirige hacia él porque se adueñará de tus ojos. No le escribas, porque su nombre se colará entre tus palabras. Que no te lea o sabrá tus secretos. Que no se entere de tu soledad o te la quitará para devolvértela cuando ya no la necesites. No dejes que aprenda tus necesidades o se volverá una indispensable. No dejes tus alas en sus manos o después no podrás seguir tu vuelo sin él.

Que no escuche los latidos de su corazón porque sabrá que está palpitando para él. No entrelaces tus manos con las suyas. Que no sepa todas las cosas que es capaz de hacerte, porque (el día que menos te lo esperes) te hará falta. No te acostumbres a su presencia porque no sabrás qué hacer cuando se vuelva ausencia. No le cuentes tus verdades o ya no podrás decirle mentiras.

No dejes que sepa de tu fragilidad o se podrá volver vendaval. Que no sepa que mueres (por él), porque se convertirá en epitafio. 


A.A